El origen de la tensión diplomática
Todo comenzó el pasado domingo cuando el presidente Petro se refirió públicamente a las protestas en Bolivia y calificó la situación como una "insurrección popular" que, según sus palabras, es "una respuesta a la soberbia geopolítica". Las manifestaciones en Bolivia han sido impulsadas por sectores campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del actual mandatario, Rodrigo Paz, quien asumió el poder hace apenas seis meses.
Bolivia expulsa a la embajadora colombiana
Las declaraciones de Petro generaron una reacción inmediata del Gobierno boliviano. El presidente Paz calificó los comentarios del mandatario colombiano como "un ataque a la democracia" y señaló que "ha preferido su ideología, que parece carece de conceptos democráticos, por encima de las relaciones y el respeto a la democracia de nuestras naciones". Como consecuencia, Bolivia ordenó la expulsión de la embajadora colombiana Elizabeth García, alegando injerencia en sus asuntos internos.
Colombia responde con reciprocidad
Este miércoles, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia formalizó su respuesta. Con base en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, declaró la conclusión de funciones de Ariel Percy Molina Pimentel como encargado de la Embajada de Bolivia en el país. La Cancillería colombiana aclaró que "no ha mediado por parte de ningún funcionario o miembro del Gobierno nacional, el interés o el propósito de inmiscuirse en los asuntos internos de Bolivia", y reafirmó su compromiso con principios como la igualdad soberana, la no intervención y la autodeterminación de los pueblos.
Petro ofrece contribuir a una salida pacífica
A pesar de la escalada diplomática, el presidente Petro ofreció la disposición de su Gobierno, que concluye el próximo 7 de agosto, para contribuir a una salida pacífica de la crisis en Bolivia. También llamó a que "no haya presos políticos en ninguna parte de las Américas" y a construir una "democracia profunda, multicolor" en la región.
La crisis en Bolivia
Las protestas en Bolivia comenzaron a principios de mayo por reclamos salariales, escasez y mala calidad de combustibles, así como el rechazo a varias reformas gubernamentales. La situación derivó en exigencias de renuncia contra Paz. Los bloqueos de carreteras y movilizaciones se concentran principalmente en las ciudades de La Paz y El Alto, con la participación de sindicatos, comunidades aimaras y sectores vinculados al expresidente Morales, quien gobernó el país entre 2006 y 2019.